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sábado, 5 de mayo de 2018

Blumenau, la Alemania brasileña

  Blumenau está situada a orillas del río Itajaí en la región brasileña de Santa Catarina. Fue fundada por diecisiete colonos alemanes el 2 de septiembre de 1850. Hoy, más de ciento cincuenta años después, Blumenau cuenta con trescientos mil habitantes, la mayoría de ellos descendientes de alemanes, italianos, polacos y portugueses.
  Lo más llamativo de todo es que Blumenau ha conseguido mantener tanto la arquitectura europea en muchos de sus edificios, tantos públicos como privados, así como ha salvaguardado las tradiciones europeas en el continente americano, especialmente famoso su Oktoberfest y la orquesta de Cámara de la ciudad. Observar sus calles y sus gentes es como estar en casa para un centroeuropeo. ¡Bravo Blumenau!


domingo, 4 de marzo de 2018

Carnac




Carnac es una localidad en la Bretaña francesa. Pasear por este enorme complejo megalítico situado en este término municipal es viajar a los orígenes de la civilización europea, a los orígenes de nuestro pasado.Si por casualidad visitas la zona te aconsejamos no irte sin pisar la hermosa y cercana isla de Belle Ille en Mer. ¡Que bella es Europa!

domingo, 30 de septiembre de 2012

martes, 29 de mayo de 2012

Tana delle Tigri IV. 2º Concurso Internacional de Arte Urbano

Al igual que en la edición del año pasado durante el festival "Tana delle Tigri IV"  que tuvo lugar los pasados 25, 26 y 27 de mayo de 2012 en Roma, Italia,  se celebró un 'Concurso Internacional de Arte Urbano' con presencia de artistas de Italia y Republica Checa, el cual estaba dotado con un premió de 300 €. En esta ocasión no hubo representación española.

Os dejamos con algunas fotos de los 'grafittis'.
Para ampliar la imagen pincha sobre ella.






 





Algunos graffitis 'espontaneos'.


viernes, 6 de abril de 2012

Vistas Napolitanas

Visto en Nápoles y alrededores

Se gracioso por 25 modicos euros...



sábado, 15 de octubre de 2011

MI CAMINO DE SANTIAGO (Parte 1)

MI CAMINO DE SANTIAGO (Parte 1)
Desde hace un tiempo tenía en mente poder emular a León Degrelle en su caminar por el Camino de Santiago y, así, quizás poder llegar a entenderle en su gran devoción a éste nuestro patrón, que en su momento dice la leyenda que fue tan crucial para nuestra existencia como pueblo, salvándonos del infiel invasor en la famosa batalla de Clavijo y ayudándonos en espíritu a concluir nuestra reconquista.
Como todo viaje, se requiere una preparación y, por ello, estuve durante meses informándome al detalle de algo totalmente nuevo para mí, recopilando información sobre dónde dormir, distancias a recorrer y formación física necesaria. El momento elegido fue el mes de julio en el cual podía disponer de una semana para ser aprovechada al máximo. Existiendo diversidad de recorridos, escogí el camino aragonés por ser una tierra especialmente amada por mí y emprendí el viaje cogiendo un tren hasta cerca de la frontera francesa, en Canfranc Estación.
Estaba claro que no iba a ser uno más de los peregrinos, mi guerrera Española de la Waffen SS y mi gorra con la Totenkopf me iban claramente a identificar. Además, tenía preparado un paquete de pegatinas en pro de la libertad de Pedro Varela, listas para ser pegadas en todas las localidades por donde pasara.


Jornada Canfranc Estación – Jaca. 24 Kilómetros
Empecé mi caminar con una gran ilusión por lugares ya conocidos por mí, durante mi infancia en los campamentos de colegio y mi posterior paso por la Brigada de Montaña. Pronto empecé a comprender la simbología del camino que, por cierto, estaba muy bien marcada y avancé a buen paso a través del verde Pirineo aragonés. Entre la maleza pude descubrir un bunker que imagino fue construido al terminar nuestra victoriosa Guerra Civil para defender este paso. No sería el último, más adelante encontré otro pero de otra naturaleza, un bunker para peregrinos situado junto a la boca de un túnel que podría ser de gran utilidad para algún caminante en peligro, curioso lugar que ya no volví a ver en todo el resto del camino. Tras atravesar con algún esfuerzo las localidades de Canfranc, Villanua y Castiello de Jaca pude por fin terminar la caminata.

Otro tipo de camino comenzó cuando empecé a tratar con el resto de peregrinos, especialmente con un grupo de franceses, mi amigo Jean Marie que venía andando desde Lyon desde hacía más de un mes con más de 1.000 kilómetros a cuestas; Chloe, una encantadora mujer que desde el primer momento fue muy amable y que gracias a los conocimientos de su profesión, fisioterapeuta, me pudo ayudar con mis problemas en los pies en posteriores jornadas; y la benjamina, Marion que con solo 22 años había venido sola, una chica muy valiente.
Jornada Jaca – Arres. 24,5 Kilómetros
Como de costumbre, nos levantamos pronto para aprovechar el fresco de la mañana, por lo que a las seis y media ya estábamos en ruta. Esta vez ya no iba solo, me uní a los franceses y solo nos separamos a lo largo de la jornada cuando no podíamos mantener el mismo paso, pero  al final del día nos reencontraríamos.
La primera parada fue en Santa Cilia de Jaca a unos 15 Km. Allí había una curiosa estatua de Santiago y un pequeño parquecito muy bien cuidado donde las francesas y yo pudimos merendar y reponer fuerzas. Jean Marie alias “Spedy Gonzalez” era demasiado veloz para nosotros.
Una costumbre peregrina es poner piedras sobre piedras a lo largo del camino, a modo de montañita y poco antes de llegar a Puente la Reina de Jaca tuvimos la agradable sorpresa de ver en mitad de un bosque una concentración muy muy numerosa de dichas montañitas. Fue realmente agradable ver ese espectáculo.
Después de pasar ese pueblo, unos hospitalarios que pasaban en coche, nos aconsejaron atajar en nuestro camino a Arres por una senda no marcada del camino. Las vistas por ese trayecto eran inigualables, pues andábamos a media ladera y mientras tanto podíamos ver las montañas del otro lado del valle, hasta que al final llegamos a nuestro destino en el albergue, un antiguo hospital de peregrinos. Aquí es donde tuve una de las grandes experiencias del camino, al conocer a las dos hospitalarias (un hospitalario es quien se encarga del mantenimiento y control del albergue). Estas chicas de Madrid sacrificaban altruistamente sus quince días de vacaciones por estar en este sitio, fue algo que me impresionó. Anteriormente, solo había visto esa clase de compromiso en la Casa Pound de Roma. Me contaron que este albergue había sido construido por peregrinos que habiéndose enterado de su futura construcción, habían venido en sus vacaciones para reconstruirlo. Es digno comprobar con los propios ojos lo bien que lo dejaron. El precio por pernoctar, cenar y desayuno… un donativo. Por cierto, la elaboración de la cena, colocación de platos y su posterior limpieza, fue realizada entre todos y luego juntos fuimos a un lugar cercano a ver la puesta del sol. ¡¡Inolvidable Arres!!

Jornada Arres – Artieda. 18,3 Kilómetros.
Con pena, nos despedimos de las hospitalarias, pero esta vez íbamos más amigos, concretamente con dos Italianos, Maurizio, un antiguo senador y su esposa Isabella. Al ser mayores madrugaban algo más que los demás para partir antes y no quedarse descolgados, nunca pude adelantarlos, la gente mayor, como lo era Degrelle están hechos de una pasta mejor.
Fue un día para disfrutar, con solo poco más de 18 Kms, a eso de las once de la mañana llegué a Artieda. Quien anda en el camino, sabe que esto no es una carrera. Al llegar vi unas pintadas contra el embalse de Yesa y alguna plantilla de guarros separatistas que me decían podría haber guarros a la vista. La primera persona que vi fue una pseudo punk con trazas de skingirl. No era muy lista pues no se enteró de mi simbología aunque posteriormente sí debió enterarse ya que trabajaba en el albergue. Allí le pregunté si era la única antifa del pueblo a lo que me respondió que no sabía qué era eso de antifa y que no era de ese pueblo ¡Ja, Ja! En el albergue el chico que lo regentaba me dijo que no había tenido suerte, que el día anterior hubo un concierto con unas 200 personas. Investigué y los grupillos eran 'Vatikano Rojo' y demás lindezas y los organizadores unos separatas, típico que esta gente solo tenga facilidades para con sus actividades, son ¡¡ANTISISTEMA!!.
Después de descansar pude visitar el pueblo de tan solo 60 habitantes y de hermosas calles empedradas, situado en lo alto de una colina para ser defendida en posibles ataques y a la vez para ver venir al enemigo. Precioso pueblo pero sin nada que hacer allí tras haber pasado una hora.

Jornada Artieda – Sangüesa. 32,5 Kilómetros.
De madrugada partí con la pequeña francesita y con otra joven francesa que igualmente se había venido sola, Cecile era su nombre. Así pues, nos pusimos en marcha y pasamos juntos el embalse de Yesa. Posteriormente mis compañeras se fueron quedando rezagadas y avancé en solitario, por una tupida senda que protegía del intenso sol y llegue a Ruesta… Aquí pude ver y oler (Marihuana), todo lo contrario de lo que representa Arres y el espíritu del camino. Una pena que en mitad del Pirineo alguien tenga que ver este ambiente tan degradado, en fin… Como de costumbre, empapelé el lugar con pegatinas de Pedro Varela y continué la marcha sin más tiempo que perder pues desde allí comenzaba una subida que se prolongaría unos siete kilómetros. Y así sufrí con mis pies doloridos por las ampollas subiendo y subiendo, además el viento era fuerte y el sudor empapaba mi camiseta del grupo de música de RAC Sachsonia, pero como dicen los italianos, Me ne frego / No importa. Los kilómetros van pasando y llegué a una antigua calzada romana y a unos tres kilómetros ya divisé la siguiente parada, el pueblo de Undués de Lerda, donde hice una parada con otra chica que trabaja en Sant Boi (Barcelona).
Aproveché para cambiarme de camiseta para evitar enfriarme, pues camiseta sudada y viento no es una sensación nada agradable, de paso me hice unas fotos en su espectacular iglesia románica y para ello, se lo pedí a dos peregrinos que yo pensaba que eran alemanes, aunque posteriormente me enteré que eran polacos afincados en Alemania y que él (eran una pareja de unos 45 años) era cura ¿¿?? Protestante, Luterano, quién sabe… Por cierto, aproveché para que en el albergue me sellaran la cartilla de peregrino, pues si quieres que al llegar a Santiago te den la Compostelana, un certificado que prueba que has recorrido el camino, necesitas demostrarlo con los sellos y las fechas que en ella se estampan, además, para poder dormir en los baratísimos albergues de peregrinos, es indispensable tener dicha cartilla para poder entrar.
Las flechas amarillas pintadas en muros y suelos me indicaban que la jornada no acababa y poco a poco continuaba mi avance, esta vez solo. Tras andar otros once Kilómetros, este tramo con poca vegetación no era especialmente bonito. Pasé cerca del pueblo de Javier, donde hay un espléndido castillo famoso por la peregrinación llamada la Javierada, pero no tenía tiempo para el turisteo. Como dije anteriormente, el camino puede dar momentos para ver cosas pero no es ese su fin y debía olvidarme de ver ese lugar y centrar todas mis fuerzas en el trecho que me quedaba.
Un pequeño monumento de un bastón con el nombre de un habitante fallecido de Sangüesa, que parecía ser un antiguo peregrino, me indicaba que ya estaba cerca de la localidad y que por fin podría descansar. En la guía de viaje que tenía, me indicaba que el pequeño albergue sólo tenía catorce camas y decidí hacer un pequeño esfuerzo para no quedarme sin sitio donde dormir. Poco antes de llegar, pude ver pegatinas de los Indar Gorri, Bildu y demás escoria... Ya sin problemas pude descansar en el albergue donde, por cierto, solo se paga 5 Euros por pernoctar, depositándolos en un sobre… El resto de compañeros se alegró al verme y yo me alegré de verles a ellos.
Tras la ducha de rigor, decidí ver el lugar y previamente pregunté al hospitalero qué partido político gobernaba a lo que me respondió que uno de izquierdas y que en las anteriores elecciones se habían presentado también Carlistas, España 2000, UPN y otros cinco o seis partidos de izquierda, en fin… Me puse a ver el pueblo y me hice fotos en la iglesia de Santiago, con un bello dibujo en su pórtico de dos peregrinos arrodillados en torno a una figura que sin duda era el apóstol. En las calles cercanas comencé a ver en los portales de las casas muchas esvásticas de variadas formas, Augurus, Hexafolias y otras iguales a las empleadas por el NSDAP. A la media hora de deambular, uno se me quedó mirando muy fijamente pero no me dijo nada y aunque se iba alejando no apartaba su mirada… Ojala hubiese habido una farola para que se hubiera dado una hostia, creo que al ser mayoría no están acostumbrados al uno a uno y prefieren retirarse… Bueno, yo a lo mío y andando, andando veo que hay una exposición sobre la Sangüesa medieval donde se pueden ver trajes de peregrinos y del rey navarro aragonés, Alfonso “El Batallador”, uno de mis monarcas favorito. Una pequeña pero muy interesante exposición.
En el albergue disponíamos de una cocina y la sección italiana decidió hacer Pasta per tutti. Qué buena gente eran y cuánto nos reímos. Al terminar mi parte del camino me dieron su dirección y me dijeron que me echarían mucho en falta y no solo por ser su traductor con españoles y franceses, lo cual lo hice encantado. El ambiente de comunidad es total y a cualquier problema todo el mundo se vuelca en ayudar de la forma que sea, y aunque en la forma no creo que pensaran exactamente como yo, los consideraba en comportamiento verdaderos NS.
Jornada Sangüesa – Monreal. 27 Kilómetros.
Al empezar el día el grupo sufre dos bajas, un maño llamado Juan no puede andar ni un paso más y probablemente se lo tengan que llevar al hospital y la joven francesita de 22 años, llama a su madre llorando diciendo que debe volver. La echaré en falta, son muchas las horas que hemos hablado en inglés.
A tan solo dos kilómetros y medio esta Rocaforte, la antigua Sangüesa, que posteriormente se trasladó hasta su ubicación actual por mandato del Rey navarro aragonés Alfonso “El Batallador”, siendo en su tiempo un punto neurálgico para el comercio.
Bajo un fuerte viento continué subiendo y bajando pequeños montículos, mis piernas sufrían lo indecible también quizás por el excesivo peso de mi mochila, tenía que haber llevado menos peso. Cuando vuelva al camino, me organizaré mejor para llevar solo lo indispensable y nada de prismáticos ni demás chorradas. Mientras, el viento no aflojó, más bien, se intensificó por lo que no era de extrañar que a lo largo del recorrido hubiera una infinidad de molinos de viento.  Paso a paso, alcancé el alto de Aibar y después atravesé campos cubiertos de amarillo girasol. Pasé por Izco, es característico en toda Navarra ver los típicos frontones en cada uno de los pueblos y este sitio no era menos. Paré a comer a unos seis kilómetros y medio de Monreal.
 Cuando reanudé la marcha comencé a sufrir los rigores del camino teniendo algún pequeño tirón, además, la planta de los pies me hacía mucho daño por las ampollas, desde ahí hasta el final fue realmente un calvario, cada paso era un mundo. No olvidaré ese día,  inicié mi caminar a las seis y media de la mañana y llegué por fin a las cuatro y media de la tarde. Mientras me acercaba a mí destino pensaba en los divisionarios que anduvieron 1.000 kilómetros antes de entrar en combate. No me rindo, para animarme cantaba el himno nacional, el cara al sol y algún que otro desvarío ¡jajaja! Al final llegué a Monreal.
Precioso albergue con literas de madera y muy amplio, una pena que la ducha solo tuviera agua fría, pero desde luego que no se hace ningún tipo de asco. Media hora después y ya un poco más repuesto me fui con dos maños, Toño y Pablo a comprar comida para la cena, la otra vez le tocó a los italianos cocinar y esta vez nos tocaba a los españoles…Y ¿Qué hacer mejor que un montón de tortillas de patata?, entre los españoles que allí estuvimos, nos salieron unas hermosas tortillas made in Spain. La cena encantó a nacionales y al resto de europeos.
Jornada Monreal – Puente la Reina/ Gades. 31,2 kilómetros
Gracias al apoyo de los demás que me ayudaron con el cuidado de los pies y a deshacerme de peso innecesario pude comenzar esta, la que sin saberlo todavía, iba a ser mi última jornada. Este día, probablemente, fuera por donde más localidades pasáramos, muchos y pequeños pueblos como Yárnoz, Otano, Ezperum, Gerendiain. En estos lugares había por doquier una mezcla de esvásticas con imágenes católicas en las fachadas de sus casas, imagino que alemanes y el resto de europeos se sorprenderían de ello. Como comentario para futuros viajeros, en mi guía del 2009 ponía que en la localidad de Tiebas hay un albergue espartano en condiciones muy precarias, yo tras andar los 14 kilómetros hasta allí,  por curiosidad entré y pude ver que posiblemente sea el albergue más moderno del camino, pues hace dos años que lo reformaron y es muy moderno, raro en el camino.
Antes de mi llegada al pueblo de Eneriz, por una mala señalización me perdí y no sé exactamente cuántos kilómetros anduve de más, encima no había más que pintadas separatas lo que me indicaba que podía andar por terreno no amistoso. Al final, un campesino me indicó como volver al camino y encontrar Enériz. Desde allí avancé hasta la Ermita de Nuestra Señora de Eunate, (“cien puertas” en vasco, construida en el siglo XII por los caballeros templarios, siguiendo el mismo diseño octogonal de la planta del templo de Jerusalén) poco después pude entrar en Obanos, lugar donde confluyen el camino francés y el aragonés, verdaderamente una delicia para los ojos. Las cruces de Roncesvalles y Santiago igualmente se entremezclan en una perfecta armonía. El final de mi primera parte del camino estaba cerca, a tan solo dos kilómetros de Puente la Reina/ Gares.
Los últimos centenares de metros antes de llegar, los anduve con otra francesa que portaba una concha con un Triskel pintado en ella. Me confirmó que venía de Bretaña, fácil deducción por la cultura celta que allí predomina. Al poco llegamos al albergue de los padres Reparadores junto a la iglesia del Crucifijo, allí había una representación que realmente me sorprendió, un Cristo crucificado en una runa de la vida y junto a él una sólo una ventana con la runa que destacaba al ser atravesada por los rayos solares, digno de ver, una fusión total pagano-cristiana. Destacar de este lugar su tradición carlista y el gran puente románico del que deriva el topónimo de la localidad, construido para facilitar el paso a los peregrinos.
Como en el señor de los anillos, hasta aquí me llegaron mis pies, pero la historia continuará porque el camino tiene algo especial, es una experiencia que recomiendo a todo el mundo y que te marca en muchos sentidos, si vas solo como yo lo hice, no lo lamentarás. Para terminar esta primera parte del reportaje, me despido con el saludo que nos da la gente cuando nos ve
¡¡Buen Camino!!

Continuará…





sábado, 7 de mayo de 2011

Turismo en el Norte de Alemania

Desde la hermosa ciudad de Hannover, situada en el Land alemán de Niedersachsen, y en la que en el paseo que dimos por el centro, pudimos observar que está totalmente invadida de inmigrantes no-europeos y de todo tipo de escoria antifascista, partimos en la mañana del día 5 de Abril hacia el maravilloso conjunto megalítico de Externsteine, tras hacer una pequeña parada para ver la estatua de Wotan situada en la parte trasera del Landesmuseum, que no pudimos admirar al hallarse tapada por una cubierta metálica, queremos suponer que debido a estar sometida a restauración.
Tras no más de 40 minutos de camino, llegamos al bosque de Teutoburgo, escenario histórico de la gran Batalla que describimos más adelante. Al ir acercándonos a la zona concreta, pudimos ver también algún que otro grupo de camaradas, aunque no tuvimos ocasión de hablar con ellos.
Y ya sin más dilación, paso a describiros la experiencia de visitar un lugar como este, cargado de Historia y que hizo que nuestros espíritus se impregnaran de la esencia guerrera de nuestra Raza.

Son los Externsteine un conjunto de piedras trabajadas durante siglos por los pueblos germánicos para llevar alli a cabo sus rituales. Es allí donde estaba situado el Irminsul, un colosal tronco de árbol erigido por los sajones y rodeado de templos consagrados. Para ellos significaba el sostén del Mundo Conocido y un puente que comunicaba el plano material con el espiritual. De alguna manera estaba ligado al Yggdrasil, el árbol de la vida según la mitología germana. En el año 722, Carlomagno invadió estas tierras, y destruyó el Irminsul, instaurando de forma obligatoria el Cristianismo como religión del nuevo Sacro Imperio Romano Germánico. A pesar de esto, los Pueblos germanos continuaron practicando su religión de forma clandestina, hasta que, con el paso de los siglos, se fueron perdiendo estas costumbres, recuperadas luego por el III Reich. Hoy en día se celebran allí rituales paganos en la noche del solsticio de verano, y en la noche de Walpurgis (Walpurgisnacht), las brujas se reúnen para celebrar sus aquelarres, por supuesto, y según yo lo veo, como simple atracción folklórica.

Dos cosas más a reseñar, en la parte inferior de una de las piedras se observa un grabado realizado aproximadamente en el año 1130, en el que se observa una escena de la crucifixión de Cristo, y en la misma, se ve el Irminsul doblado, simbolizando el sometimiento al Cristianismo invasor de las antiguas tradiciones paganas.

Lo más interesante para nosotros fue el descenso hasta la antigua tumba de iniciación, que hoy cuentan a la gente que se construyó en la roca como símbolo de la última morada de Cristo, pero que sabemos perfectamente que se trataba del lugar donde se llevaba a cabo el último Rito de iniciación de los guerreros Germanos, donde tenían que pasar una noche solos, para morir en su vida anterior y renacer como Guerreros Arios.

La verdad es que fue una experiencia impresionante, podíamos sentir en el ulular del viento los gritos de Guerra de los antiguos Germanos, clamando venganza por la destrucción actual de nuestra Herencia. Es un viaje que recomendamos a cualquier camarada interesado en conocer los lugares sacros de nuestra Raza.

A continuación, una pequeña descripción de la Batalla en la que Arminio derrotó a los romanos, salvando así al resto de Germania de la romanización.
 
Batalla de Germania o del bosque de Teutoburgo
En esta batalla que duró varios días y que se produjo en el desfiladero de Teutoburgo, terreno ondulado con mucho bosque, colinas y cañadas pantanosas en la Germanía, se enfrentaron varias tribus germánicas como podrían ser los cheruscos, catos, marcos y otras lideradas por Arminio de la tribu de los cheruscos, educado en Roma y que había servido en el ejército de Octavio Augusto contra las legiones romanas lideradas por el cónsul S. Q. Varo que venía de Siria zona bastante pacífica y en la que no adquirió muchos hábitos militares. Arminio intrépido, inteligente y disimulado lo que deseaba era extirpar de las tribus germánicas la dominación romana que Druso había dejado por fronteras el Rhin y el río Weser.

El plan del cónsul Varo era que estas guerreras tribus germánicas aceptaran la administración por parte de Roma y se estableció en el otoño del año 9 a. J. c. con tres legiones romanas cuyo contingente total eran más de 30.000 hombres entre tropas ligeras y jinetes en el margen izquierdo del río Weser y allí recibió a los caudillos germanos liderados por Arminio.

La estrategia de ArmInio fue hacer ver que aceptaba la dominación romana y muy ingeniosamente engañó a Varo informándole de una falsa rebelión en el Sur de tribus germánicas para llevar el teatro de operaciones militares a un terreno no adecuado para el ejercito romano.

Varo cayó en la trampa y marchó al sitio fingido de Norte a Sur de Minden hasta la altura de Detmold. En este camino-trampa se hallaban los desfiladeros de Teutoburgo que de N. O a S. E. eran de 30 leguas, terreno como se ha dicho anteriormente ondulado de colinas y cañadas pantanosas. La batalla discurrió de la siguiente forma:

Las legiones romanas penetraron en el desfiladero de Teutoburgo y la retaguardia romana fue brutalmente embestida por los guerreros germánicos que arrebataron los suministros y víveres a los romanos.


Varo observando que había caido en una trampa mortal para sus legiones renunció ir hacia el Sur y intentó coger un atajo para ir a protegerse al campamento fortificado de Aliso en Lippe, haciendo esta maniobra el segundo día perdiendo muchos hombres ya que también un fuerte aguacero empantanó el suelo de fango y dificultó mucho la movilidad de sus legiones.

Al tercer día las legiones romanas salieron a la llanura entre el desfiladero de Teutoburgo y Ems donde se encontraron a las tribus germánicas lideradas por Arminio. El cónsul Varo en vez de seguir adelante con ciertas probabilidades de salir de esa trampa se quitó la vida clavandose la espada y esto hizo que muchos lugartenientes suyos siguieran su ejemplo y se quitaran la vida.

Los legionarios romanos supervivientes de los dos días anteriores quedaron vendidos al enemigo prácticamente sin oficiales que les guiasen sus movimientos. Era como guerrear a ciegas, en zona mojada, y muchos optaron por huir, otros claudicaron al enemigo, muriendo muchos combatientes romanos, siendo un número muy reducido que llegaron a Aliso.

La consecuencia de esta batalla es que las fronteras del Imperio Romano quedaron fijadas en el río Rhin y las tribus germánicas se sacaron de encima el yugo romano. Como anécdota está el hecho de que cuando el emperador Augusto recibió la noticia del casi aniquilamiento de sus legiones estuvo varios meses con aspecto desaliñado y paseando solo por las noches en su morada decía golpeándose la cabeza: Varo, Varo, devuelveme mis legiones.

Existe un monumento creado en 1875 en memoria de Arminio, denominado
Hermannsdenkmal (monumento a Hermann (Arminio)) Esta ubicado en Renania del Norte-Westfalia en Alemania, en la parte sur del Bosque Teutónico,y ubicado en lo alto una fortificación con forma de anillo en Teutbergo, que se llama Grotenburg.

La espada tiene la siguiente inscripción:
Deutschlands Einigkeit meine Stärke - meine Stärke Deutschlands Macht.
La unidad alemana, mi fuerza - mi fuerza, el poder de Alemania.


WEWELSBURG

Cuando pensábamos que este fantástico viaje llegaba a su fin, recordamos que nos hallábamos en las cercanías del Castillo de Wewelsburg, Escuela de mandos de las SS en la época del Reich y centro iniciático de la Orden Negra. No podíamos dejar pasar esta oportunidad de visitar un lugar sagrado para nosotros como este, así que nos encaminamos hacia allí, y media hora más tarde avistábamos las tres torres del mágico Castillo.

Este castillo, destruido por los soldados suecos durante la Guerra de los 30 años, reconstruido de nuevo en 1650, era propiedad de la Iglesia hasta el año 1802, en que pasó a ser propiedad del estado prusiano, siendo utilizado como albergue juvenil y museo, hasta que en 1933 el Reichsführer SS Heinrich Himmler lo adquirió para crear allí la escuela de mandos de las SS y al mismo tiempo, como centro iniciático de la Orden.

Hoy ha vuelto a ser un albergue, concretamente un Hostal Juvenil donde es posible alejarse si se tiene un carnet de “alberguista internacional” y por supuesto, no podía faltar el museo de los horrores nazis. Lo que allí pudimos observar, a pesar de sentir la importancia histórica del lugar, nos produjo una gran indignación, ya que es uno de los lugares donde más puede sentirse la manipulación histórica a que han sido sometidos nuestros hermanos alemanes.

Después de dar una vuelta por el exterior del Castillo, haciendo unas fotos e impregnándonos de Historia, nos dimos cuenta de que la Cripta donde se celebraban los ritos de los doce principales Caballeros SS, situada en la Torre Norte, estaba abierta al público, por lo que, presos de la natural excitación, nos dirigimos allí inmediatamente. Al descender a la Cripta, podíamos sentir aún la atmósfera mágica del lugar, pero este sentimiento se transformó inmediatamente en ira, al comprobar lo que los paladines de la democracia y el respeto han hecho con este lugar.

El Sol Negro que adornaba el centro de la estancia había sido levantado, y podía observarse que esto había sido llevado a cabo únicamente para arrebatar a la cripta su significado, lo que producía una extraña impresión de vacío, en un lugar cuya función era precisamente la elevación espiritual. Las columnas que marcaban los asientos de los doce Caballeros de la Orden, habían sido también destruidas, dejando en su lugar pequeños pedestales de piedra. Encima de ellos, habían colocado horrendas pinturas impresionistas, símbolo, según ellos, de la maldad intrínseca del Nacional Socialismo. Lo único que aún recordaba lo que este lugar fue, era la Esvástica que aún decoraba el techo de la bóveda, y que seguramente sigue allí porque para quitarla necesitarían derruir la torre.

En unos carteles allí colgados se informaba de que el Sol Negro estaba expuesto en el museo adyacente al Castillo, por lo que allí nos dirigimos, después de presentar nuestros respetos, brazo en alto, a todos los caídos por Europa y nuestra Raza, cuyo espíritu sediento de justa venganza, parecía pedirnos aunque fuera esta pequeña reparación.

En cuanto al museo en si, a pesar de todo resultó interesante, ya que pudimos observar cantidad de objetos históricos y documentos que pretendían ser pruebas de la crueldad NS, y que no eran más que comunicaciones oficiales entre oficiales y mandos de las SS, y en los que incluso, gracias a la traducción de camaradas alemanes, pudimos saber que había sanciones disciplinarias hacia soldados SS por maltratar a prisioneros, lo que no sabemos hasta que punto cuadra con la historia oficial de todo un Estado de asesinos.

Buscando el Sol Negro de la Torre Norte lo encontramos. Se ha convertido en ese montón de piedras. Esto es lo que los adalides de la Libertad hacen con nuestra Historia. Por supuesto, lo que si había era un uniforme de los que llevaban los judíos en los campos, que lo único que prueba es que los judíos iban uniformados en los campos, pero ya sabemos lo frágil de las mentes de nuestros comtemporáneos.

En resumen, a pesar de salir de allí muy enfadados, la verdad es que es un viaje que merece la pena, y que recomendamos a todos aquellos que sean capaces de observar todo esto con una mirada crítica, y no dispuestos a tragarse sapos y carretas con tal de seguir siendo buenos "demócratas".

A continuación unas cuantas fotos del estado actual del castillo de Wewelsburg